Aborgama

Tratamiento de Residuos de Mercurio

Pioneros en la gestión segura y eficiente de residuos de mercurio en Uruguay.

Liderando el Tratamiento de Residuos de Mercurio

Aborgama – Ducelit S.A. es una de las empresas referentes en Uruguay para la gestión integral de residuos con contenido de mercurio. Desde nuestra planta habilitada por la autoridad ambiental, recibimos, tratamos y disponemos finalmente residuos provenientes de la industria, el sector salud, instituciones educativas, municipios y hogares.

Aplicamos procesos diferenciados según el tipo de residuo —desde lámparas fluorescentes hasta amalgamas dentales, equipamiento de laboratorio y materiales contaminados— y entregamos al generador la documentación que respalda la trazabilidad completa del residuo, desde su retiro hasta su disposición final segura. Nuestra operación cumple con los estándares del Convenio de Minamata y la normativa uruguaya de residuos peligrosos.

Tratamiento de Residuos de Mercurio

Convenio de Minamata sobre el Mercurio

Un Compromiso Global

El Convenio de Minamata es un tratado internacional jurídicamente vinculante destinado a proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones de mercurio. Fue adoptado en 2013 y entró en vigor en 2017.

Su nombre honra a la ciudad japonesa de Minamata, donde a mediados del siglo XX miles de personas resultaron envenenadas por el vertido industrial de metilmercurio a la bahía. El nombre del convenio funciona como recordatorio: cada país que lo ratifica asume el compromiso explícito de que un episodio así no vuelva a ocurrir.

Uruguay ratificó el Convenio en 2014 y desde entonces avanza en su implementación. Aborgama es parte de la infraestructura que permite a nuestro país honrar ese compromiso en el territorio: sin plantas habilitadas, tecnología adecuada y trazabilidad documental, un tratado queda en el papel.

Conoce más viendo la película de Minamata

Programa de las Naciones Unidas para el Medio AmbienteConvenio de Minamata sobre el Mercurio

Objetivos Principales

  • Prohibir nuevas minas de mercurio
  • Eliminar gradualmente las existentes
  • Reducir el uso de mercurio en productos y procesos
  • Controlar las emisiones al aire y las liberaciones al agua y al suelo
  • Regular la minería artesanal y a pequeña escala de oro

Nuestra Contribución

  • Trituración y captura de vapor de mercurio de lámparas fluorescentes en sistemas cerrados con filtros de carbón activado.
  • Estabilización química del mercurio mediante conversión a sulfuro de mercurio (HgS), una forma insoluble y mineralógicamente estable.
  • Encapsulación y disposición final segura del producto estabilizado.
  • Gestión documental completa: manifiesto de transporte, registro de tratamiento y certificado de disposición final.
  • Asesoramiento a clientes para la transición hacia procesos y equipamientos libres de mercurio.

La historia detrás del nombre

Minamata es una pequeña ciudad costera en el sur de Japón. Durante décadas vivió de la pesca en la bahía que la rodea, hasta que una planta química instalada en el pueblo comenzó a verter sus efluentes industriales al mar. El proceso productivo utilizaba mercurio como catalizador y generaba metilmercurio, una forma orgánica del metal capaz de atravesar las barreras biológicas y acumularse en el sistema nervioso.

A mediados de los años cincuenta empezaron a aparecer signos extraños. Los gatos del pueblo —que se alimentaban de restos de pescado— se comportaban de forma errática y morían. Aves caían del cielo, peces flotaban muertos. Poco después, los síntomas llegaron a las personas: pérdida de coordinación, debilidad muscular, deterioro del habla y la visión. En los casos más graves, parálisis y muerte.

Los niños nacidos de madres expuestas presentaban daños neurológicos severos aunque ellas no tuvieran síntomas. La causa estaba en la bahía: los habitantes consumían pescado contaminado a diario. El mercurio se había concentrado en la cadena alimentaria hasta niveles miles de veces superiores a los del agua.

Pero pasaron más de doce años entre los primeros casos y el reconocimiento oficial de la causa industrial. Durante ese tiempo, las víctimas fueron tratadas con sospecha por sus propios vecinos, discriminadas y, en muchos casos, ignoradas. La cifra oficial reconoce más de dos mil víctimas certificadas, pero las estimaciones independientes hablan de decenas de miles de personas afectadas en distintos grados.

Las imágenes documentales del fotoperiodista estadounidense W. Eugene Smith llevaron la tragedia al mundo entero a comienzos de los setenta y convirtieron a Minamata en un símbolo universal del costo humano de la contaminación industrial no controlada.

De ese desastre surgieron tres lecciones que hoy son pilares de la gestión ambiental moderna: que algunos contaminantes no se diluyen sino que se concentran en los seres vivos, que el tiempo entre la causa y el daño puede ser de años o décadas, y que la única protección real es impedir que el mercurio llegue al ambiente. El Convenio que hoy regula el mercurio a nivel global lleva el nombre de esa ciudad por una razón muy concreta: para que nadie olvide lo que está en juego.

De Minamata a Uruguay: por qué esto nos involucra

La tragedia de Minamata no es un capítulo cerrado de la historia japonesa. Es la razón por la que hoy existe una arquitectura internacional para controlar el mercurio, y el motivo por el cual cada gramo de este metal que circula en la industria, la salud o el hogar debe tener un destino seguro.

Aunque Uruguay no tiene minería de mercurio ni grandes industrias del cloro-soda en operación, el mercurio está presente en flujos cotidianos que muchas veces se subestiman:

  • Lámparas fluorescentes y tubos, en oficinas, industrias, alumbrado público y hogares. Cada tubo contiene entre 3 y 15 mg de mercurio en forma de vapor.
  • Amalgamas dentales y residuos de odontología, una fuente significativa que históricamente se descartó sin tratamiento adecuado.
  • Equipamiento médico y de laboratorio: termómetros, esfigmomanómetros, electrodos, reactivos.
  • Pilas botón y baterías antiguas todavía en circulación.
  • Suelos y materiales contaminados por usos industriales pasados.
  • Pasivos ambientales de antiguas instalaciones industriales o sanitarias.

Cada uno de estos flujos, si termina en un relleno común, en una quema o en un desagüe, alimenta el ciclo global del mercurio que ya cargan los océanos y la cadena alimentaria.

Cómo cerramos el ciclo

En Aborgama trabajamos para que ningún gramo de mercurio que ingrese a nuestras instalaciones vuelva a circular en el ambiente.

Cuando una empresa, un hospital, una institución educativa o un municipio nos entrega un residuo con mercurio, no está tercerizando un problema: está cerrando un ciclo de responsabilidad ambiental que la normativa uruguaya exige y que el Convenio de Minamata respalda internacionalmente. Brindamos diagnóstico, retiro en sitio con embalaje apropiado, tratamiento en planta habilitada, y la documentación que prueba que ese residuo dejó de ser un riesgo.

Minamata sucedió porque, en algún punto de la cadena, alguien decidió que era más fácil mirar para otro lado. Nuestro trabajo es asegurarnos de que en Uruguay esa cadena no se rompa.

Impacto del Mercurio en el Medio Ambiente y la Salud

¿Por qué es tan importante el control del mercurio?

El mercurio tiene una particularidad que lo distingue de la mayoría de los contaminantes: no se degrada. Una vez liberado al ambiente, queda circulando entre el aire, el agua, los sedimentos, el suelo y los seres vivos durante décadas. No puede ser destruido, solamente estabilizado y aislado. Por eso la diferencia entre un residuo bien gestionado y uno descartado sin control puede medirse en generaciones.

Además, una de sus formas orgánicas —el metilmercurio— se bioacumula en la cadena alimentaria. Las concentraciones que pueden ser indetectables en el agua se multiplican miles de veces en los peces grandes, que son los que finalmente llegan a nuestra mesa.

Efectos en la Salud Humana

  • Daño al sistema nervioso central y periférico
  • Efectos adversos en los sistemas digestivo e inmunológico
  • Daño a los pulmones, riñones, piel y ojos
  • Desarrollo neurológico afectado en fetos y niños pequeños
  • Problemas de memoria, cognitivos y motores

Impacto Ambiental

  • Contaminación de ecosistemas acuáticos
  • Bioacumulación en la cadena alimentaria
  • Afectación a especies silvestres, especialmente acuáticas
  • Persistencia en el medio ambiente durante décadas
  • Transporte a larga distancia en la atmósfera

¿Qué residuos con mercurio recibimos?

Trabajamos con cualquier flujo de residuo que contenga mercurio o esté contaminado con él, en volúmenes que van desde unidades sueltas hasta cargas industriales. Algunos ejemplos:

  • 1Lámparas fluorescentes, tubos, lámparas de descarga de alta intensidad y bajo consumo.
  • 2Termómetros, esfigmomanómetros y otros equipos de medición clínica.
  • 3Amalgamas y residuos de práctica odontológica.
  • 4Reactivos, sales y compuestos de mercurio de laboratorio.
  • 5Pilas botón y baterías con contenido de mercurio.
  • 6Catalizadores, lodos y suelos contaminados de procesos industriales.
  • 7Pasivos ambientales y equipamiento fuera de uso de instalaciones antiguas.

Si no estás seguro de si tu residuo entra en esta categoría, contactanos y lo evaluamos.

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Te ayudamos a diagnosticar tu situación, definir el procedimiento de retiro más adecuado y entregarte la documentación que respalda la disposición final. El primer contacto y la evaluación inicial no tienen costo.